Alergias respiratorias en niños
Cuando la congestión nasal, los estornudos y la tos no cesan después de varias semanas, la causa puede ser una alergia . Las alergias respiratorias son una de las consultas más frecuentes en la infancia, afectando hasta al 40% de los niños. Un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado son clave para evitar complicaciones y mejorar la calidad de vida de tu hijo.
¿Qué son las alergias respiratorias y por qué ocurren?
Las alergias son problemas del sistema inmunitario. Ocurren cuando el cuerpo reacciona de forma exagerada ante sustancias generalmente inofensivas, como el polvo, el polen o la caspa de las mascotas. El sistema inmunitario libera sustancias químicas como la histamina, que irritan el tejido nasal y provocan los síntomas característicos.
Las alergias respiratorias pueden ser:
- Estacionales (fiebre del heno): Ocurren en ciertas épocas del año, generalmente por el polen de árboles, pastos o malezas (como la ambrosía).
- Perennes (durante todo el año): Son causadas por alérgenos de interior como los ácaros del polvo, el moho o la caspa de las mascotas.
Síntomas que indican que tu hijo podría tener alergia respiratoria
Los síntomas pueden aparecer poco después del contacto con el alérgeno y afectan principalmente la nariz, los ojos y las vías respiratorias. Estate atento si tu hijo presenta:
- Estornudos repetidos en salva, especialmente al despertar.
- Congestión o secreción nasal (moqueo claro y abundante).
- Picazón en la nariz, ojos o garganta.
- Ojos enrojecidos, llorosos o con picazón (conjuntivitis alérgica).
- Tos persistente, especialmente por la noche o al acostarse.
- Respiración por la boca, fatiga o irritabilidad.
- Círculos oscuros bajo los ojos (ojeras alérgicas) e hinchazón.
- Empeoramiento del asma si tu hijo ya la padece.
¿Cómo se diagnostican las alergias respiratorias?
El diagnóstico comienza con una historia clínica detallada y un examen físico. Se te preguntará sobre la aparición de los síntomas, su relación con las estaciones, el entorno del niño (mascotas, humedad en casa) y los antecedentes familiares de alergias .
Para identificar el alérgeno exacto, se pueden realizar las siguientes pruebas:
- Prueba cutánea (Prick Test): Es el método más común y rápido. Se deposita una gota del posible alérgeno (polen, ácaros, caspa de animal) en la piel del antebrazo y se realiza una pequeña punción. Si hay alergia, aparece una pequeña roncha similar a la picadura de un mosquito en 15-20 minutos .
- Análisis de sangre (IgE específica): Mide la cantidad de anticuerpos (inmunoglobulina E) que el cuerpo produce contra un alérgeno específico. Se utiliza cuando no se pueden realizar pruebas cutáneas .
Tratamiento personalizado para controlar las alergias
El objetivo del tratamiento es controlar los síntomas, mejorar la calidad de vida del niño y prevenir complicaciones. Se diseña un plan a medida que se basa en tres pilares :
- Evitar los alérgenos: Es la medida más eficaz. Se dan recomendaciones prácticas para reducir la exposición en casa y en la escuela .
- Tratamiento farmacológico: Se utilizan medicamentos seguros y adaptados a la edad del niño para aliviar los síntomas .
- Inmunoterapia (Vacunas para la alergia): Para casos seleccionados, se puede entrenar al sistema inmunitario para que tolere mejor el alérgeno .
