Trastornos del sueño infantil
El ronquido nocturno en los niños no es algo normal ni «gracioso». Es el signo más frecuente de un trastorno respiratorio del sueño (TROS), una condición que afecta a entre el 4% y el 10% de los niños y que puede tener graves consecuencias en su salud, comportamiento y rendimiento escolar . Un diagnóstico temprano es clave para evitar complicaciones a largo plazo.
¿Qué son los trastornos respiratorios del sueño y por qué ocurren?
Los trastornos respiratorios del sueño abarcan un espectro de anomalías que van desde el ronquido simple hasta el Síndrome de Apnea-Hipopnea Obstructiva del Sueño (SAOS). Se producen cuando existe una obstrucción parcial o completa de las vías respiratorias altas durante el sueño, lo que dificulta la entrada de aire y fragmenta el descanso.
Espectro de severidad de los TROS:
- Ronquido primario: El niño ronca más de 3 noches por semana, sin pausas respiratorias ni alteraciones del sueño.
- Síndrome de resistencia de vía aérea superior: Ronquido con esfuerzo respiratorio aumentado y sueño fragmentado.
- Síndrome de Apnea-Hipopnea Obstructiva del Sueño (SAOS): La forma más grave, con episodios recurrentes de pausas respiratorias (apneas), descenso de oxígeno en sangre y sueño interrumpido. Afecta al 1-4% de los niños .
¿Qué causa los trastornos respiratorios del sueño en niños?
La causa más frecuente es el crecimiento anormal de las amígdalas y/o adenoides (hipertrofia adeno-tonsilar). Sin embargo, existen otros factores de riesgo importantes:
- Obesidad: Multiplica por seis el riesgo de presentar trastornos del sueño.
- Alteraciones nasales o alérgicas: Rinitis alérgica que obstruye la nariz.
- Malformaciones craneofaciales: Como retrognatia, paladar hendido o síndromes como Down o Pierre Robin.
- Enfermedades neuromusculares: Que afectan el tono de los músculos de la vía aérea.
Síntomas que indican que tu hijo podría tener un trastorno respiratorio del sueño
Síntomas nocturnos:
- Ronquido habitual (más de 3 noches por semana, en cualquier posición) .
- Pausas respiratorias observadas (apneas) .
- Respiración por la boca o sueño muy inquieto .
- Sudoración excesiva durante la noche .
- Despertares frecuentes o terrores nocturnos .
Síntomas diurnos (los más preocupantes):
- Problemas de conducta: Hiperactividad, agresividad, irritabilidad o timidez excesiva .
- Mal rendimiento escolar: Dificultad para concentrarse, atención y memoria .
- Cansancio diurno: Dificultad para despertarse, somnolencia o fatiga .
- Dolores de cabeza matinales.
- Retraso en el crecimiento.
¿Cómo se diagnostican los trastornos respiratorios del sueño?
El diagnóstico comienza con una anamnesis detallada y un examen físico completo. Se evaluará los síntomas, el tamaño de las amígdalas y adenoides (mediante radiografía de cavum si es necesario), y el estado general del niño .
Para confirmar el diagnóstico y determinar la severidad, se pueden realizar pruebas específicas :
- Oximetría nocturna: Mide el nivel de oxígeno en sangre durante el sueño. Es una prueba sencilla que se puede realizar en casa.
- Poligrafía respiratoria: Registra el flujo de aire, el esfuerzo respiratorio y la saturación de oxígeno.
- Polisomnografía (PSG): Es el «estándar de oro» para el diagnóstico. Es un estudio más completo que se realiza en un centro especializado y analiza múltiples variables del sueño.
